Guerra y división política
A comienzos del siglo XIX, la invasión francesa dividió la sociedad española. Los afrancesados apoyaban a José I Bonaparte y esperaban que las ideas francesas impulsaran reformas; los patriotas rechazaban la ocupación y defendían la soberanía española. El levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 en Madrid marcó el inicio de la Guerra de la Independencia. Francisco de Goya representó la violencia y el sufrimiento de aquellos acontecimientos en Los fusilamientos del 3 de mayo.
La Constitución de Cádiz
Durante la guerra, las Cortes reunidas en Cádiz elaboraron la Constitución de 1812, conocida popularmente como La Pepa por su promulgación el día de San José. Estableció la soberanía nacional, una monarquía moderada y hereditaria y la libertad de imprenta; a la vez, reconoció el catolicismo como religión oficial y única.
Fernando VII y la sucesión
- Fernando VII anuló la Constitución y restauró el absolutismo. Su reinado incluyó el Trienio Liberal y la posterior Década Ominosa. Para permitir que su hija Isabel heredara el trono, promulgó la Pragmática Sanción, que anulaba la Ley Sálica. La disputa sucesoria enfrentó a los partidarios de Carlos, llamados carlistas, con los isabelinos, favorables a Isabel II y a la regente María Cristina.